Alicia en el país de las maravillas
Capítulo I - Descenso por la madrigueraAlicia empezaba a estar harta de seguir tanto rato sentada en la orilla, junto a su hermana, sin hacer nada: una o dos veces se había asomado al libro que su hermana estaba leyendo, pero no tenía ilustraciones ni diálogos, "¿y de qué sirve un libro - pensó Alicia - si no tiene ilustraciones ni diálogos?".
Así que estaba considerando (como mejor podía, pues el intenso calor la hacía sentirse muy torpe y adormilada) si la delicia de tejer una guirnalda de margaritas le compensaría de la molestia de incorporarse y recoger las flores, cuando de pronto un Conejo Blanco de ojos rosados pasó velozmente a su lado.
Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas
Traducción de Luis Maristany. Vicens Vives, 1988
Ilustración original de John Tenniel
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