9.2.07

Libro de Réquiems


ORACION
En el cementerio protestante de Capri hay una sepultura con un reloj de sol y una cita de Mazzini, escrita en inglés: THERE IS NO DEATH IN THIS WORLD, ONLY FORGETFULNES (no existe la muerte, sino sólo el olvido).
Este Libro de Réquiems es también, en cierta manera, un libro de memorias; porque, en sus páginas he reunido a grandes y pequeños personajes que forman parte de mi vida. Y no se puede rendir homenaje a los maestros, a los amigos y a los recuerdos sin recurrir a las confesiones personales.
Después de muchos años de ejercer el oficio de escritor, he llegado a la conclusión de que un libro no tiene interés si no lleva dentro una buena parte del corazón de su autor. Por eso, en los últimos años de mi vida, me dediqué a recuperar los recuerdos que no había llevado a mis libros o que había ido dejando dispersos en artículos, charlas, citas... Tengo la idea de que el mundo ha caído en un preocupante estado de amnesia. A los malos políticos y a los grandes productores de basura les conviene que no haya referencias a la calidad. Así puede venderse todo en una oferta de "novedad". Y las referencias del buen gusto y de la cultura (maestros, artistas, genios e ingenios) desaparecen devoradas por un torrente de vulgaridades que hoy se promocionan en el negocio, se enaltecen en la propaganda y se estudian en las escuelas.
Tuve la suerte de vivir en una época que, culturalmente, era más rica, más exigente, más intensa. Y guiado por mis maestros, llegué a conocer algunos personajes interesantes. Pero nunca consideré que la cultura pudiera ser un adorno ni una renta útil, esas apariencias que tanto seducen a los burgueses. Aprendí lo mejor en los viajes y en las aventuras, devorando libros que transformaron mi vida, dejándome llevar por los sueños y los deseos, cometiendo y pagando mis propios errores. Por eso creo que tengo una deuda con los jóvenes que hoy se educan, desgraciadamente, en manos de una poderosa industria que les vende lo que quiere: en los libros, en la música, en la televisión, en el cine...
Durante muchos años me negué a dar a la imprenta este libro porque pienso que el mundo sagrado de la edición se ha profanado con la educación de los escritores en la cultura del premio y del best séller. La literatura es justamente lo contrario: el sueño de dar vida a un libro único, a un libro buscado, a un libro irrepetible, no tanto por su valor - cualidad que siempres es relativa - sino porque lleva la traza personal del ser humano que lo escribió. Todo artesano ama sus herramientas. Y el papel, la pluma y la tinta son los fetiches del escritor. Por eso, no hay página tan disfrutada como la que se escribe a mano, en papel limpio, con pluma de tinta y primorosa letra; aunque luego vaya a la papelera.
Mauricio Wiesenthal, Libro de Réquiems
Edhasa. Barcelona,2004

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3 comentarios:

Blogger El gato Andana ha dicho...

Ya sé que es largo, pero como teneís todo el fin de semana por delante...
Os dejo en compañia de Wiesenthal, un mitómano encantador.

9/2/07  
Blogger El llegidor pecador ha dicho...

La de veces que he leído este prólogo... ¡Qué gran acierto!

9/2/07  
Blogger Silvio Gnisci Morgach ha dicho...

¡Música de Mozart! por favor.

10/2/07  

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